Menos de 30 minutos
Recetas listas en menos de 30 minutos.
53 recetas

Espaguetis a la carbonara
La receta italiana original, sin nata: solo huevo, queso, guanciale (o panceta) y pimienta.

Gazpacho andaluz
Sopa fría de tomate, pimiento y pepino, lista en 10 minutos y sin encender el fuego.

Salmón al horno con limón
Lomos de salmón jugosos horneados con limón, ajo y eneldo: lista en 20 minutos.

Tostada de aguacate y huevo
Pan tostado con aguacate machacado y huevo poché: un desayuno completo en menos de 15 minutos.

Tortitas americanas
Esponjosas por dentro, doradas por fuera: la receta clásica de pancakes para desayunar en familia.

Hummus casero
Crema de garbanzos con tahini, ajo y limón: lista en 10 minutos con una batidora.

Guacamole
Aguacate machacado con lima, cilantro y un punto picante: listo en 10 minutos sin encender el fuego.

Gambas al ajillo
Gambas salteadas en aceite de oliva con ajo laminado y guindilla: un clásico de bar listo en 10 minutos.

Merluza a la plancha con verduras
Lomos de merluza jugosos por dentro y dorados por fuera, con verduras salteadas: un segundo plato ligero y rápido.

Galletas de mantequilla
Galletas crujientes por fuera y tiernas por dentro, con solo cinco ingredientes y sin reposo largo en nevera.

Ensalada César
Lechuga romana, pollo a la plancha, picatostes crujientes y una salsa César casera con anchoas y parmesano.

Solomillo de cerdo con mostaza y miel
Medallones de solomillo dorados en sartén con una salsa rápida de mostaza y miel: listo en 20 minutos.

Tortilla de espinacas y queso
Tortilla jugosa con espinacas salteadas y queso fundido, lista en 15 minutos para cualquier comida del día.

Ensalada de garbanzos
Ensalada fresca y saciante de garbanzos con tomate, pepino, cebolla y un aliño sencillo de aceite y limón.

Huevos revueltos con jamón y champiñones
Huevos cremosos revueltos a fuego suave con jamón y champiñones salteados: un desayuno o cena completo en 15 minutos.

Porridge de avena con plátano y canela
Copos de avena cocidos despacio en leche con plátano y canela, hasta quedar cremosos: un desayuno que llena y se prepara en 10 minutos.

Pan con tomate
Pan tostado frotado con ajo y tomate maduro, rematado con un buen aceite de oliva y sal: la tapa más sencilla y la que mejor sabe.

Champiñones al ajillo
Champiñones salteados en aceite de oliva con ajo y perejil, listos en 15 minutos: una tapa clásica de bar española.

Pescaíto frito
Boquerones y otros pescados pequeños rebozados en harina fina y fritos en aceite de oliva muy caliente, hasta quedar crujientes: la fritura andaluza de toda la vida.

Espetos de sardinas
Sardinas ensartadas en una caña y asadas sobre brasas de leña de olivo, al estilo de los chiringuitos malagueños.
Poleá
Gachas dulces de harina cocinadas en leche con canela y anís, rematadas con picatostes y canela molida: un postre tradicional de invierno.

Longaniza de Aragón a la plancha
Longaniza aragonesa fresca, fina y muy especiada, cocinada a la plancha en espiral hasta quedar dorada y jugosa por dentro.

Chorizo a la sidra
Chorizo cocinado despacio en sidra natural hasta que absorbe el líquido y queda meloso: la tapa asturiana más rápida y sabrosa.
Tostada de sobrasada con miel
Pan tostado untado con sobrasada mallorquina y rematado con un chorrito de miel: el contraste dulce y picante más típico de Mallorca.

Pa amb oli
Pan tostado con tomate maduro rallado, un buen chorro de aceite de oliva y sal, acompañado de queso y embutidos: la merienda balear más sencilla.
Mojo picón
Salsa canaria de pimentón, ajo y guindilla picante, emulsionada con aceite de oliva y vinagre: el aliño imprescindible de las papas arrugadas.
Mojo verde
Salsa canaria de cilantro o perejil, ajo y comino, emulsionada con aceite de oliva: el aliño fresco que acompaña pescados y papas arrugadas.
Gofio escaldado
Gofio canario mezclado con caldo de pescado o carne caliente hasta formar una pasta espesa, servido como acompañamiento o plato de cuchara.
Gofio amasado
Bola de gofio amasada con agua, aceite y sal, lista para comer a cucharadas o como acompañamiento: la forma más sencilla de tomar gofio en Canarias.
Queso asado con mojo
Rodajas de queso canario semicurado a la plancha, doradas por fuera y fundidas por dentro, servidas con mojo verde o rojo.

Rabas
Aros de calamar rebozados en harina y fritos hasta quedar dorados y crujientes: la tapa de bar más pedida en Santander.

Almejas a la marinera
Almejas cocinadas en una salsa de ajo, vino blanco y perejil, ligada con un poco de harina: un clásico marinero rápido de toda la costa cantábrica.
Duelos y quebrantos
Huevos revueltos con chorizo, panceta y torreznos, el plato de sábado del hidalgo de "Don Quijote": un revuelto contundente muy típico de La Mancha.

Morcilla de Burgos frita
Morcilla de arroz, cebolla y sangre de cerdo, frita hasta quedar crujiente por fuera y jugosa por dentro: una tapa muy característica de Castilla y León.
Farinato con huevo
Embutido salmantino de pan, manteca y especias, sin carne magra, frito y servido con huevo frito: un plato de origen morisco muy singular de Castilla y León.
Cecina de León
Lonchas finas de carne de vacuno curada y ligeramente ahumada, servidas con aceite de oliva y queso: una tapa fría muy sencilla que deja hablar al producto.
Rovellons a la plancha
Níscalos a la plancha con ajo y perejil, cocinados solo hasta que sueltan su jugo y se doran ligeramente: la forma más pura de disfrutar la seta de otoño más apreciada en Cataluña.
Empedrat
Ensalada fría de alubias blancas, tomate, cebolla, aceitunas negras y bacalao o atún: un plato fresco de verano cuyo nombre evoca un empedrado de colores.

Torta del Casar con miel
Queso extremeño de leche cruda de oveja, tan untuoso que se abre por arriba como una tarta para mojar con cuchara, servido templado con un chorrito de miel.

Zamburiñas a la plancha
Pequeñas vieiras cocinadas muy brevemente en su propia concha con ajo y perejil, hasta quedar jugosas por dentro y ligeramente doradas por fuera.

Pementos de Padrón
Pequeños pimientos verdes fritos enteros en aceite muy caliente hasta que arrugan la piel, espolvoreados con sal gorda: unos, pican; otros, no.
Percebes cocidos
Percebes hervidos brevemente en agua de mar o muy salada, servidos calientes recién escurridos: la forma única y sagrada de disfrutar este marisco de roca gallego.

Chuletillas al sarmiento
Chuletillas de cordero lechal asadas sobre brasas de sarmiento de vid, que aportan un aroma ahumado y afrutado único: el asado más identitario de La Rioja vinícola.

Bocadillo de calamares
Aros de calamar rebozados y fritos hasta quedar crujientes, servidos calientes dentro de una barra de pan crujiente: el bocadillo más icónico de las calles de Madrid.
Paparajotes
Hojas de limonero rebozadas en una masa dulce y fritas hasta dorarse, espolvoreadas con azúcar y canela: el dulce más curioso y exclusivo de la huerta murciana.

Ensalada murciana
Tomate maduro y cebolla en rodajas finas, aliñados con aceite de oliva y coronados con atún y aceitunas negras: la ensalada más sencilla y refrescante de Murcia.

Truchas a la Navarra
Truchas de río rellenas de una loncha de jamón y fritas en su propia harina, hasta quedar doradas y crujientes por fuera: el gran clásico fluvial de Navarra.

Chistorra frita
Embutido fresco y fino de cerdo con pimentón, frito hasta quedar crujiente por fuera y jugoso por dentro: la tapa rápida más popular de Navarra.

Gilda
Anchoa, aceituna y guindilla ensartadas en un palillo, aliñadas con aceite de oliva: el pintxo más antiguo y famoso de todo el País Vasco.
Kokotxas al pil-pil
Kokotxas de merluza cocinadas muy despacio en aceite de oliva y ajo, ligando la salsa solo con el movimiento de la cazuela: una de las piezas más delicadas de la cocina vasca.

Txuleta a la parrilla
Chuletón de vaca vieja asado sobre brasas muy fuertes, dorado por fuera y jugoso por dentro, sazonado solo con sal gorda: el rey indiscutible de las parrillas vascas.
Esquites
Granos de maíz cocidos en su propio caldo con epazote, servidos en vaso con mayonesa, chile en polvo, limón y queso: la versión de vaso del elote callejero mexicano.
Pico de gallo
Salsa fresca de tomate, cebolla, chile y cilantro picados en dados, aliñada solo con lima y sal: la salsa cruda mexicana más sencilla y usada, lista en 10 minutos sin fuego.