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Bocadillo de calamares

Aros de calamar rebozados y fritos hasta quedar crujientes, servidos calientes dentro de una barra de pan crujiente: el bocadillo más icónico de las calles de Madrid.

Bocadillo de calamares

20 min preparación10 min cocción30 min en totalFácil6 ingredientes

Ingredientes

Para4personas

Origen de bocadillo de calamares

El bocadillo de calamares es, junto con el cocido madrileño, uno de los platos más identificados con Madrid, a pesar de que la capital no tiene salida al mar. Su popularidad se remonta a mediados del siglo XX, ligada a los bares de la Plaza Mayor y alrededores, donde se popularizó como bocadillo rápido y económico. Consiste en aros de calamar rebozados en harina y fritos hasta quedar crujientes, servidos calientes dentro de una barra de pan, tradicionalmente sin ningún otro aderezo.

Cómo hacer bocadillo de calamares

  1. Seca bien los aros de calamar con papel de cocina.

  2. Salpimienta ligeramente y pásalos por harina, sacudiendo el exceso.

  3. Calienta abundante aceite en una sartén honda a 180°C.

  4. Fríe los calamares por tandas, sin amontonar, 2-3 minutos, hasta que estén dorados y crujientes.

  5. Retira con una espumadera y escurre sobre papel absorbente.

  6. Ajusta de sal al momento y rellena las barras de pan abiertas con los calamares recién fritos, bien calientes.

  7. Sirve enseguida, con unas gotas de limón si quieres.

Trucos para que salga mejor

  • Secar bien los calamares antes de enharinarlos evita que la harina se apelmace y ayuda a conseguir un rebozado más fino y crujiente.
  • Freír por tandas pequeñas mantiene la temperatura del aceite estable, consiguiendo un frito más uniforme.

Errores que debes evitar

  • Freír demasiado tiempo: los calamares se endurecen y quedan gomosos con facilidad si se pasan de cocción.
  • Amontonar los calamares en el aceite: baja demasiado la temperatura y el rebozado absorbe más grasa de la deseada.

Si no tienes...

aceite de oliva suave: aceite de girasol, una alternativa más neutra y económica para freír

Cómo conservarla

Se disfruta mejor recién hecho; los calamares fritos pierden su textura crujiente con rapidez.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Madrid, sin salida al mar, tiene un bocadillo de calamares tan icónico?
Aunque resulte paradójico para una ciudad de interior, el bocadillo de calamares se popularizó en Madrid a mediados del siglo XX gracias a la buena red de transporte de pescado fresco desde la costa, y se consolidó como comida rápida y económica en los bares del centro histórico, hasta convertirse en un símbolo gastronómico de la capital pese a no producirse el ingrediente principal en la región.