Tortilla de espinacas y queso
Tortilla jugosa con espinacas salteadas y queso fundido, lista en 15 minutos para cualquier comida del día.

5 min preparación10 min cocción15 min en totalMuy fácil6 ingredientes
Ingredientes
Cómo hacer tortilla de espinacas y queso
Calienta la mitad del aceite en una sartén antiadherente y saltea el ajo 30 segundos, hasta que huela.
Añade las espinacas y saltea 2-3 minutos, hasta que se reduzcan de volumen y suelten el agua. Escurre el exceso de líquido.
Bate los huevos en un bol con sal y pimienta, y añade las espinacas salteadas y el queso rallado.
Calienta el resto del aceite en la misma sartén a fuego medio y vierte la mezcla, repartiéndola bien.
Cocina 3-4 minutos, hasta que los bordes empiecen a cuajar, moviendo la sartén para que no se pegue.
Dale la vuelta con ayuda de un plato y cocina 2-3 minutos más por el otro lado, hasta que esté cuajada a tu gusto.
Sirve caliente, sola o con una ensalada.
Trucos para que salga mejor
- Escurrir bien las espinacas después de saltearlas es clave: el exceso de agua hace que la tortilla quede blanda y no cuaje bien.
- Si prefieres una textura más melosa, retírala del fuego cuando el centro esté todavía ligeramente jugoso: sigue cuajando unos segundos fuera del calor.
Errores que debes evitar
- Añadir las espinacas crudas y sin escurrir directamente al huevo batido: sueltan agua durante la cocción y la tortilla queda aguada.
- Usar fuego demasiado alto: la parte de fuera se quema antes de que el centro cuaje. El fuego medio da tiempo a que se haga por igual.
Si no tienes...
espinacas frescas: espinacas congeladas, descongeladas y bien escurridas
queso rallado: queso feta desmenuzado, para un sabor más salado y mediterráneo
Cómo conservarla
Se disfruta mejor recién hecha. Si sobra, se conserva en la nevera 1-2 días y se puede comer fría o templada, ya que al recalentarla en microondas el huevo tiende a endurecerse.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo evito que la tortilla se rompa al darle la vuelta?
- Usa un plato del tamaño de la sartén o un poco más grande, desliza la tortilla sobre él y, sujetándolo bien contra la sartén, gírala de un movimiento firme y seguro en lugar de despacio.



































































