Truchas a la Navarra
Truchas de río rellenas de una loncha de jamón y fritas en su propia harina, hasta quedar doradas y crujientes por fuera: el gran clásico fluvial de Navarra.

15 min preparación15 min cocción30 min en totalFácil6 ingredientes
Ingredientes
Origen de truchas a la navarra
Las truchas a la Navarra son uno de los platos de pescado de río más representativos de España, con origen en la abundante pesca de trucha en los ríos navarros, especialmente en la zona pirenaica. La receta tradicional consiste en limpiar la trucha, introducir una loncha de jamón curado en su interior, y freírla entera enharinada, de forma que el jamón aporta sabor y jugosidad a la carne del pescado mientras se cocina.
Cómo hacer truchas a la navarra
Salpimienta el interior de cada trucha limpia.
Introduce 1-2 lonchas de jamón dentro de cada trucha, cerrando bien la cavidad.
Pasa las truchas por harina, sacudiendo el exceso.
Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio-alto.
Fríe las truchas 5-6 minutos por cada lado, hasta que estén doradas por fuera y la carne se separe con facilidad de la espina.
Retira y escurre sobre papel absorbente.
Sirve calientes, con unas gotas de limón si quieres.
Trucos para que salga mejor
- Cerrar bien la cavidad de la trucha tras introducir el jamón ayuda a que este no se salga durante la fritura.
- Freír a fuego medio-alto, sin excederse en el tiempo, mantiene la trucha jugosa por dentro mientras se dora por fuera.
Errores que debes evitar
- Freír a fuego muy fuerte: la piel se puede quemar antes de que el interior esté bien hecho.
- Usar jamón muy graso: puede soltar demasiada grasa dentro de la trucha y desequilibrar el sabor final del plato.
Si no tienes...
jamón curado: panceta en lonchas finas, otra opción tradicional en algunas variantes de esta receta
Cómo conservarla
Se disfruta mejor recién hecha; el pescado frito pierde textura con rapidez al conservarlo.
Preguntas frecuentes
- ¿Por qué se combina la trucha con jamón?
- La trucha de río tiene una carne bastante magra y de sabor suave, por lo que el jamón curado aporta tanto grasa como un sabor salado e intenso que enriquece el conjunto durante la fritura, una combinación muy tradicional en la cocina navarra que aprovecha la abundancia de ambos productos en la región.















































































