Rovellons a la plancha
Níscalos a la plancha con ajo y perejil, cocinados solo hasta que sueltan su jugo y se doran ligeramente: la forma más pura de disfrutar la seta de otoño más apreciada en Cataluña.
10 min preparación10 min cocción20 min en totalMuy fácil5 ingredientes
Ingredientes
Origen de rovellons a la plancha
Los rovellons (níscalos) son una de las setas silvestres más buscadas y apreciadas en Cataluña durante el otoño, con una fuerte tradición de recolección en los bosques de pino de toda la región. Se preparan tradicionalmente a la plancha, con muy poco aliño, para dejar que su sabor característico (entre terroso y ligeramente dulce) sea el protagonista absoluto, sin necesidad de guisos ni salsas elaboradas.
Cómo hacer rovellons a la plancha
Limpia los rovellons con un paño húmedo o un cepillo, retirando la tierra, sin lavarlos bajo el grifo si es posible, para que no absorban agua.
Corta los más grandes por la mitad, dejando enteros los pequeños.
Calienta una plancha o sartén amplia a fuego medio-alto con un poco del aceite.
Coloca los rovellons con la parte del sombrero hacia abajo, y cocina 3-4 minutos, hasta que empiecen a soltar su jugo.
Dales la vuelta y cocina 3-4 minutos más por el otro lado, hasta que estén tiernos y ligeramente dorados.
Añade el ajo picado y el perejil en el último minuto de cocción, salteando brevemente para que no se queme el ajo.
Ajusta de sal y sirve enseguida, muy calientes.
Trucos para que salga mejor
- Evitar lavar los rovellons bajo el grifo, limpiándolos solo con un paño, ayuda a que no absorban agua y se doren mejor en la plancha.
- Añadir el ajo y el perejil solo al final evita que el ajo se queme y amargue el plato durante la cocción de la seta.
Errores que debes evitar
- Lavar las setas con agua abundante: absorben humedad y sueltan demasiado líquido en la plancha, dificultando que se doren bien.
- Añadir el ajo desde el principio: se quema con la cocción larga y aporta un sabor amargo desagradable.
Si no tienes...
rovellons: champiñones portobello grandes, si no es temporada de níscalos, aunque el sabor será menos característico
Cómo conservarla
Se disfrutan mejor recién hechos. Los rovellons frescos se conservan en la nevera 2-3 días, envueltos en papel, no en plástico.
Preguntas frecuentes
- ¿Por qué esta receta lleva tan pocos ingredientes?
- Los rovellons son una seta silvestre con mucho sabor propio, muy valorada en la cocina catalana precisamente por eso. La tradición es cocinarlos con el mínimo aliño posible (ajo, perejil y aceite de oliva) para no tapar su sabor natural, de forma similar a como se tratan otros productos de temporada de calidad.










































