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Recetas listas en menos de 1 hora.
158 recetas

Tortilla de patatas
La tortilla española clásica, jugosa por dentro, con patata pochada despacio en aceite y cebolla opcional.

Espaguetis a la carbonara
La receta italiana original, sin nata: solo huevo, queso, guanciale (o panceta) y pimienta.

Gazpacho andaluz
Sopa fría de tomate, pimiento y pepino, lista en 10 minutos y sin encender el fuego.

Brownie de chocolate
Denso, húmedo por dentro y con una fina costra crujiente por arriba: el brownie clásico americano.

Salmón al horno con limón
Lomos de salmón jugosos horneados con limón, ajo y eneldo: lista en 20 minutos.

Arroz con pollo
Arroz meloso con pollo, pimiento y tomate, todo en una sola olla.

Albóndigas en salsa de tomate
Albóndigas caseras jugosas, doradas y cocinadas despacio en una salsa de tomate casera.

Tostada de aguacate y huevo
Pan tostado con aguacate machacado y huevo poché: un desayuno completo en menos de 15 minutos.

Tortitas americanas
Esponjosas por dentro, doradas por fuera: la receta clásica de pancakes para desayunar en familia.

Hummus casero
Crema de garbanzos con tahini, ajo y limón: lista en 10 minutos con una batidora.

Pollo al curry
Pollo en una salsa cremosa de curry, leche de coco y tomate, listo en menos de 35 minutos.

Alitas de pollo al horno
Crujientes por fuera y jugosas por dentro, sin necesidad de freírlas: el truco está en secarlas bien antes de hornear.

Guacamole
Aguacate machacado con lima, cilantro y un punto picante: listo en 10 minutos sin encender el fuego.

Gambas al ajillo
Gambas salteadas en aceite de oliva con ajo laminado y guindilla: un clásico de bar listo en 10 minutos.

Crema de calabaza
Crema suave de calabaza asada con un toque de nata y jengibre, perfecta como primer plato en días fríos.

Merluza a la plancha con verduras
Lomos de merluza jugosos por dentro y dorados por fuera, con verduras salteadas: un segundo plato ligero y rápido.

Galletas de mantequilla
Galletas crujientes por fuera y tiernas por dentro, con solo cinco ingredientes y sin reposo largo en nevera.

Ensalada César
Lechuga romana, pollo a la plancha, picatostes crujientes y una salsa César casera con anchoas y parmesano.

Pizza margarita casera
Masa casera fina y crujiente, salsa de tomate natural, mozzarella y albahaca fresca: la pizza clásica bien hecha.

Paella de marisco
Arroz meloso con gambas, mejillones y calamar, con un buen fondo de sofrito y el punto justo de socarrat.

Lentejas con chorizo
Guiso de lentejas pardinas con chorizo, patata y verduras, cocinado despacio hasta que quedan cremosas por dentro.

Berenjenas rellenas de carne
Berenjenas horneadas y rellenas de carne picada con tomate, gratinadas con queso hasta quedar doradas.

Bizcocho de yogur
El bizcocho casero de toda la vida, esponjoso y sencillo, medido con el propio vaso de yogur.

Solomillo de cerdo con mostaza y miel
Medallones de solomillo dorados en sartén con una salsa rápida de mostaza y miel: listo en 20 minutos.

Ensaladilla rusa
Patata y zanahoria cocidas con atún, mayonesa y guisantes: el clásico de bar español para tomar frío.

Tortilla de espinacas y queso
Tortilla jugosa con espinacas salteadas y queso fundido, lista en 15 minutos para cualquier comida del día.

Bacalao con tomate
Lomos de bacalao desalado, dorados y terminados en una salsa de tomate casera con pimiento: un guiso suave y muy sabroso.

Ensalada de garbanzos
Ensalada fresca y saciante de garbanzos con tomate, pepino, cebolla y un aliño sencillo de aceite y limón.

Torrijas
Pan del día anterior empapado en leche con canela, rebozado en huevo y frito hasta quedar dorado por fuera y tierno por dentro.

Arroz con leche
Arroz cocido despacio en leche con canela y limón hasta quedar cremoso, el postre de cuchara español de toda la vida.

Flan de huevo
Flan casero cuajado al baño maría con caramelo líquido, suave y ligero: el postre de toda la vida con solo cuatro ingredientes.

Magdalenas
Magdalenas caseras esponjosas con el característico copete, aromatizadas con limón: perfectas para desayunar o merendar recién hechas.

Huevos revueltos con jamón y champiñones
Huevos cremosos revueltos a fuego suave con jamón y champiñones salteados: un desayuno o cena completo en 15 minutos.

Porridge de avena con plátano y canela
Copos de avena cocidos despacio en leche con plátano y canela, hasta quedar cremosos: un desayuno que llena y se prepara en 10 minutos.

Pan con tomate
Pan tostado frotado con ajo y tomate maduro, rematado con un buen aceite de oliva y sal: la tapa más sencilla y la que mejor sabe.

Crepes de jamón y queso
Crepes finas caseras rellenas de jamón york y queso fundido, dobladas y doradas por fuera: desayuno, merienda o cena rápida.

Bocadillo de tortilla
Pan crujiente con una porción generosa de tortilla de patatas jugosa: el bocata clásico español para desayunar o merendar.

Champiñones al ajillo
Champiñones salteados en aceite de oliva con ajo y perejil, listos en 15 minutos: una tapa clásica de bar española.

Patatas bravas
Patatas crujientes por fuera y tiernas por dentro, con una salsa brava picante casera: la tapa española más pedida en cualquier bar.

Sopa de fideos
Sopa reconfortante de fideos finos en un caldo casero de pollo y verduras: el plato de cuchara de toda la vida, listo en media hora.

Crema de puerros y patata
Crema suave y reconfortante de puerro y patata, con un toque de nata: un primer plato sencillo que se hace prácticamente solo.

Paella valenciana
La paella original de la huerta de Valencia: arroz con pollo, conejo, garrofón y judía verde, cocinado en paellera sin remover.

Pulpo a feira
Pulpo cocido hasta quedar tierno, cortado con tijera sobre un plato de madera, aliñado con aceite de oliva, sal gorda y pimentón.

Bacalao al pil-pil
Bacalao confitado en aceite de oliva y ajo, ligado únicamente moviendo la cazuela hasta lograr una salsa emulsionada y untuosa.

Tumbet mallorquín
Capas de patata, berenjena y pimiento fritos, cubiertas con una salsa de tomate casera: el plato de verduras más típico de Mallorca.

Papas arrugadas con mojo
Patatas pequeñas cocidas en agua muy salada hasta arrugar su piel, servidas con mojo picón rojo y mojo verde canarios.

Pisto manchego
Verduras de la huerta rehogadas despacio con tomate hasta quedar meloso: calabacín, pimiento, cebolla y berenjena, el guiso de verano de Castilla-La Mancha.
Sopa de ajo castellana
Sopa de pan, ajo y pimentón cocinada en caldo hasta quedar espesa, rematada con un huevo escalfado o cuajado justo antes de servir.

Patatas a la riojana
Guiso de patatas cascadas con chorizo y pimiento choricero, cocinado despacio hasta quedar espeso y con el pimentón como protagonista.
Zarangollo murciano
Calabacín y cebolla pochados despacio y ligados con huevo batido: el revuelto de verduras más sencillo y popular de la huerta murciana.

Pescaíto frito
Boquerones y otros pescados pequeños rebozados en harina fina y fritos en aceite de oliva muy caliente, hasta quedar crujientes: la fritura andaluza de toda la vida.

Flamenquín cordobés
Filete de lomo de cerdo enrollado con jamón serrano, empanado y frito hasta quedar dorado y crujiente por fuera, jugoso por dentro.
Huevos a la flamenca
Huevos cuajados al horno sobre una salsa de tomate con jamón, chorizo y guisantes, servidos en cazuela individual de barro.

Espetos de sardinas
Sardinas ensartadas en una caña y asadas sobre brasas de leña de olivo, al estilo de los chiringuitos malagueños.
Migas andaluzas
Pan desmenuzado y salteado en aceite de oliva con ajo, hasta quedar suelto y dorado, servido con uvas, melón o boquerones en vinagre.
Albóndigas en salsa de almendras
Albóndigas caseras de ternera y cerdo en una salsa untuosa de almendra molida, azafrán y vino blanco: una receta con raíces árabe-andalusíes.
Poleá
Gachas dulces de harina cocinadas en leche con canela y anís, rematadas con picatostes y canela molida: un postre tradicional de invierno.
Alfajores andaluces
Dulce cilíndrico de origen árabe-andalusí hecho con almendra, miel, especias y pan rallado, envuelto en papel: uno de los dulces más antiguos de España.

Fritura malagueña
Surtido de boquerones, calamares y salmonetes rebozados en harina fina y fritos en aceite de oliva: el plato estrella de los chiringuitos de Málaga.

Bacalao al ajoarriero
Bacalao desmigado y salteado con tomate, pimiento y ajo, en un guiso sencillo y contundente de origen arriero.

Huevos al salmorrejo
Huevos fritos sobre patatas y chorizo, salteados en aceite con pimentón: un plato contundente típico del interior de Aragón, distinto del salmorejo cordobés.
Migas aragonesas
Pan desmenuzado salteado con longaniza, panceta y ajo, típico de las comarcas pastoriles del Pirineo aragonés.
Borrajas con patatas
Pencas de borraja cocidas con patata y rematadas con un refrito de ajo y aceite: la verdura más identitaria de la huerta aragonesa.
Fritada aragonesa
Pisto de pimiento, tomate, cebolla y calabacín cocinado despacio, rematado con huevo escalfado por encima: la verdura de verano de Aragón.

Longaniza de Aragón a la plancha
Longaniza aragonesa fresca, fina y muy especiada, cocinada a la plancha en espiral hasta quedar dorada y jugosa por dentro.
Frutas de Aragón
Fruta confitada (ciruela, pera, melocotón) bañada en chocolate negro: el dulce navideño más representativo de Aragón.

Cachopo
Dos filetes de ternera rellenos de jamón serrano y queso, empanados y fritos hasta quedar crujientes por fuera y jugosos por dentro: el gran plato de Asturias.

Frixuelos
Crepes finas asturianas de leche y huevo, fritas en manteca hasta quedar con puntillas doradas y crujientes en los bordes.
Caldereta de pescado asturiana
Guiso marinero de rape y otros pescados con patata, en un caldo de pimentón y vino blanco: el plato de los puertos pesqueros asturianos.
Pixín a la sidra
Rape (pixín) cocinado en una salsa de sidra natural, almejas y pimentón: uno de los platos de pescado más finos de la cocina asturiana.

Chorizo a la sidra
Chorizo cocinado despacio en sidra natural hasta que absorbe el líquido y queda meloso: la tapa asturiana más rápida y sabrosa.
Tortos de maíz
Tortitas asturianas de harina de maíz fritas en aceite, servidas tradicionalmente con huevo frito y torreznos o chorizo por encima.
Tostada de sobrasada con miel
Pan tostado untado con sobrasada mallorquina y rematado con un chorrito de miel: el contraste dulce y picante más típico de Mallorca.
Frito mallorquín
Asadura de cordero salteada con patata, pimiento, hinojo y una intensa mezcla de especias: un guiso contundente y muy tradicional de Mallorca.

Pa amb oli
Pan tostado con tomate maduro rallado, un buen chorro de aceite de oliva y sal, acompañado de queso y embutidos: la merienda balear más sencilla.
Coca de trampó
Masa plana horneada cubierta con trampó, la ensalada mallorquina de tomate, pimiento y cebolla cortados finos: la coca salada más típica de Mallorca.
Coca de verduras
Masa fina horneada cubierta de espinacas o acelgas rehogadas con piñones y pasas: la coca salada de verdura más habitual de las Baleares.
Coca de piñones
Bizcocho plano mallorquín cubierto de piñones tostados, tradicional de las fiestas de todos los Santos y muy ligado a las celebraciones familiares.
Greixonera
Postre mallorquín de aprovechamiento hecho con ensaimada del día anterior remojada en leche y huevo, horneada como un pudin hasta cuajar.
Gató de almendra
Bizcocho mallorquín sin harina hecho solo con almendra molida, muy húmedo y aromático, servido tradicionalmente con helado de almendra.
Mojo picón
Salsa canaria de pimentón, ajo y guindilla picante, emulsionada con aceite de oliva y vinagre: el aliño imprescindible de las papas arrugadas.
Mojo verde
Salsa canaria de cilantro o perejil, ajo y comino, emulsionada con aceite de oliva: el aliño fresco que acompaña pescados y papas arrugadas.
Gofio escaldado
Gofio canario mezclado con caldo de pescado o carne caliente hasta formar una pasta espesa, servido como acompañamiento o plato de cuchara.
Gofio amasado
Bola de gofio amasada con agua, aceite y sal, lista para comer a cucharadas o como acompañamiento: la forma más sencilla de tomar gofio en Canarias.
Queso asado con mojo
Rodajas de queso canario semicurado a la plancha, doradas por fuera y fundidas por dentro, servidas con mojo verde o rojo.
Papas con costillas
Guiso canario de patata y costilla de cerdo adobada, cocinado despacio en un caldo de pimentón: un plato de cuchara sencillo y muy popular en las islas.
Bienmesabe canario
Crema dulce de almendra molida, huevo, azúcar y limón, típica de Canarias: un postre denso muy distinto del bienmesabe andaluz de pescado.
Sorropotún
Guiso marinero de bonito y patata ligado con pan, típico de los pescadores de Santoña: un plato sencillo y muy sabroso de la costa cántabra.
Marmita de bonito
Guiso de bonito y patata en un caldo de tomate y pimiento choricero, cocinado en olla: un clásico marinero de toda la costa cantábrica.

Rabas
Aros de calamar rebozados en harina y fritos hasta quedar dorados y crujientes: la tapa de bar más pedida en Santander.

Almejas a la marinera
Almejas cocinadas en una salsa de ajo, vino blanco y perejil, ligada con un poco de harina: un clásico marinero rápido de toda la costa cantábrica.

Quesada pasiega
Tarta cántabra de requesón, huevo y leche, horneada hasta quedar dorada por fuera y densa y jugosa por dentro: el postre del valle del Pas.
Sobaos pasiegos
Bizcochitos individuales muy mantecosos del valle del Pas, horneados en molde de papel rectangular hasta quedar dorados y esponjosos.
Corbatas de Unquera
Hojaldre trenzado en forma de lazo, horneado hasta quedar crujiente y bañado en un almíbar fino: el dulce más famoso de la localidad de Unquera.
Pantortillas
Dulce de carnaval cántabro hecho con una masa fina de harina y huevo, frita en forma de disco y rebozada en azúcar.
Migas manchegas
Pan desmenuzado salteado en aceite de oliva con ajo, panceta y chorizo, típico de la tradición pastoril de Castilla-La Mancha.
Duelos y quebrantos
Huevos revueltos con chorizo, panceta y torreznos, el plato de sábado del hidalgo de "Don Quijote": un revuelto contundente muy típico de La Mancha.
Gachas manchegas
Puches saladas de harina de almortas cocinadas con pimentón y torreznos, hasta espesar como una crema densa: un plato de pastores muy típico de La Mancha.
Carcamusas
Guiso de carne de cerdo en salsa de tomate con guisantes y un toque de vino, típico de las tabernas de Toledo: una tapa contundente para mojar pan.
Alajú
Dulce de origen árabe hecho con pan rallado, miel, almendra y especias, prensado entre dos obleas: una de las golosinas más antiguas de Cuenca.
Mazapán de Toledo
Pasta de almendra molida y azúcar, moldeada en figuritas y horneada hasta dorarse: el dulce navideño más emblemático de Toledo, con siglos de tradición conventual.

Morcilla de Burgos frita
Morcilla de arroz, cebolla y sangre de cerdo, frita hasta quedar crujiente por fuera y jugosa por dentro: una tapa muy característica de Castilla y León.
Patatas revolconas
Puré de patata aliñado con pimentón y panceta, rematado con torreznos crujientes: un plato humilde y contundente muy típico de Ávila.
Farinato con huevo
Embutido salmantino de pan, manteca y especias, sin carne magra, frito y servido con huevo frito: un plato de origen morisco muy singular de Castilla y León.

Lentejas de La Armuña
Guiso sencillo de lentejas pardinas de La Armuña, cocinadas solo con verdura, chorizo y panceta, dejando que su textura mantecosa sea la protagonista.
Cecina de León
Lonchas finas de carne de vacuno curada y ligeramente ahumada, servidas con aceite de oliva y queso: una tapa fría muy sencilla que deja hablar al producto.
Butifarra amb mongetes
Butifarra a la brasa servida sobre alubias blancas cocidas, aliñadas con un sofrito sencillo: el plato de cuchara y parrilla más cotidiano de Cataluña.

Calçotada con salvitxada
Calçots asados enteros a la brasa hasta ennegrecerse por fuera, pelados con las manos y mojados en salsa salvitxada: la gran fiesta gastronómica del invierno catalán.
Panellets
Pequeños dulces de mazapán de almendra cubiertos de piñones o coco, horneados hasta dorarse por fuera: el gran dulce de la Castanyada y Todos los Santos en Cataluña.
Trinxat de la Cerdanya
Puré rústico de col y patata aplastados y dorados en forma de tortita crujiente por fuera, con panceta y beicon: un plato de montaña de los Pirineos catalanes.
Rovellons a la plancha
Níscalos a la plancha con ajo y perejil, cocinados solo hasta que sueltan su jugo y se doran ligeramente: la forma más pura de disfrutar la seta de otoño más apreciada en Cataluña.

Faves a la catalana
Habas tiernas guisadas con butifarra negra, panceta y menta, con un toque dulzón de vino rancio: un guiso de primavera muy querido en Cataluña.
Empedrat
Ensalada fría de alubias blancas, tomate, cebolla, aceitunas negras y bacalao o atún: un plato fresco de verano cuyo nombre evoca un empedrado de colores.

Fideuà
Fideos finos cocinados en cazuela con marisco y un buen sofrito, como una paella pero con pasta en lugar de arroz: nacida en Gandía como alternativa marinera a la paella.
Arroz a banda
Arroz cocinado en un intenso caldo de pescado y marisco, servido solo ("a banda", aparte del pescado), con todo el sabor del mar concentrado en cada grano.
All i pebre
Guiso de anguila con ajo, pimentón y patata, ligado con una picada de almendra: el plato más tradicional de los pescadores de la Albufera de Valencia.
Titaina
Sofrito espeso de tomate, pimiento y berenjena con atún y piñones, servido sobre tostadas: un entrante de aprovechamiento muy típico de la huerta valenciana.
Buñuelos de calabaza
Masa de calabaza asada y harina, freída en aceite bien caliente hasta que se hincha por dentro, dejando el centro hueco: el dulce de las Fallas de Valencia.
Pericana
Pimientos secos remojados y desmenuzados, mezclados con bacalao seco y ajo, aliñados con aceite de oliva: un entrante rústico de la montaña de Alicante.
Frite extremeño
Cordero troceado y frito muy despacio en su propia grasa con pimentón, ajo y laurel, hasta quedar dorado y crujiente por fuera: un plato de pastores directo y contundente.
Sopa de tencas
Guiso de tenca (pez de agua dulce) con un sofrito de tomate y pimentón, servido sobre rebanadas de pan: una receta única de la comarca extremeña de Zafra.
Técula mécula
Tarta de almendra, huevo y azúcar sobre una fina base de hojaldre, horneada hasta que la superficie queda tostada como la de un flan: el dulce más famoso de Trujillo.
Perrunillas
Galletas rústicas de manteca de cerdo, huevo y anís, con un ligero glaseado por encima: un dulce sencillo y muy popular en la repostería casera de Extremadura.

Torta del Casar con miel
Queso extremeño de leche cruda de oveja, tan untuoso que se abre por arriba como una tarta para mojar con cuchara, servido templado con un chorrito de miel.

Zamburiñas a la plancha
Pequeñas vieiras cocinadas muy brevemente en su propia concha con ajo y perejil, hasta quedar jugosas por dentro y ligeramente doradas por fuera.
Vieiras a la gallega
Vieiras gratinadas en su concha sobre una salsa de cebolla, jamón y pan rallado, doradas al horno: la forma más clásica y festiva de servir este molusco en Galicia.
Merluza a la gallega
Rodajas de merluza cocidas con patatas, coronadas con una salsa caliente de pimentón, ajo y aceite: uno de los pescados guisados más queridos de toda España.

Pementos de Padrón
Pequeños pimientos verdes fritos enteros en aceite muy caliente hasta que arrugan la piel, espolvoreados con sal gorda: unos, pican; otros, no.
Tarta de Santiago
Tarta densa y húmeda de almendra molida, huevo y azúcar, sin harina, decorada con la cruz de Santiago espolvoreada en azúcar glas: el dulce más icónico de Galicia.
Percebes cocidos
Percebes hervidos brevemente en agua de mar o muy salada, servidos calientes recién escurridos: la forma única y sagrada de disfrutar este marisco de roca gallego.
Caldeirada de pescado gallega
Varios pescados y patatas cocinados en capas con un aliño de aceite, ajo y pimentón, sin apenas sofrito: un guiso marinero sencillo y muy fiel al sabor del pescado.
Menestra riojana
Alcachofas, habas, guisantes y espárragos salteados con jamón, ligados con un fondo ligero: la gran celebración de la verdura de huerta en La Rioja.

Chuletillas al sarmiento
Chuletillas de cordero lechal asadas sobre brasas de sarmiento de vid, que aportan un aroma ahumado y afrutado único: el asado más identitario de La Rioja vinícola.

Pimientos rellenos de bacalao
Pimientos del piquillo rellenos de una bechamel densa de bacalao desmigado, bañados en una salsa del propio pimiento: un clásico riojano de aprovechamiento del conservero local.

Peras al vino tinto
Peras enteras cocidas muy despacio en vino tinto de Rioja especiado con canela y cítricos, hasta teñirse de un intenso color púrpura: un postre elegante y sencillo.
Cangrejos de río a la riojana
Cangrejos de río guisados en una salsa de tomate y pimiento con un toque picante, hasta quedar bien impregnados de sabor: una receta tradicional ligada a los ríos riojanos.
Gallinejas y entresijos
Tripas de cordero lechal fritas en su propia grasa hasta quedar crujientes, típicas de las casetas y freidurías del Madrid más castizo desde el siglo XIX.

Bocadillo de calamares
Aros de calamar rebozados y fritos hasta quedar crujientes, servidos calientes dentro de una barra de pan crujiente: el bocadillo más icónico de las calles de Madrid.

Huevos estrellados
Huevos fritos con la yema líquida, "estrellados" a mano sobre una cama de patatas fritas y jamón: un plato sencillo elevado a categoría de clásico en las mesas de Madrid.
Marinera murciana
Ensaladilla rusa montada sobre una rosca de pan crujiente en forma de barquito, coronada con una anchoa en vinagre: la tapa más fotografiada de los bares de Murcia.
Arroz y conejo
Arroz caldoso cocinado con conejo troceado y un buen sofrito de tomate y pimiento, muy propio de la huerta y el secano del interior de Murcia.
Paparajotes
Hojas de limonero rebozadas en una masa dulce y fritas hasta dorarse, espolvoreadas con azúcar y canela: el dulce más curioso y exclusivo de la huerta murciana.

Ensalada murciana
Tomate maduro y cebolla en rodajas finas, aliñados con aceite de oliva y coronados con atún y aceitunas negras: la ensalada más sencilla y refrescante de Murcia.

Truchas a la Navarra
Truchas de río rellenas de una loncha de jamón y fritas en su propia harina, hasta quedar doradas y crujientes por fuera: el gran clásico fluvial de Navarra.

Chistorra frita
Embutido fresco y fino de cerdo con pimentón, frito hasta quedar crujiente por fuera y jugoso por dentro: la tapa rápida más popular de Navarra.
Espárragos de Navarra con dos salsas
Espárragos blancos gruesos y jugosos, cocidos con delicadeza y servidos fríos con mayonesa y vinagreta: la forma clásica de disfrutar esta hortaliza con Denominación de Origen.
Marmitako
Guiso marinero de bonito y patata chascada en un caldo de pimiento choricero, nacido en las cocinas de los barcos atuneros del Cantábrico.

Gilda
Anchoa, aceituna y guindilla ensartadas en un palillo, aliñadas con aceite de oliva: el pintxo más antiguo y famoso de todo el País Vasco.

Idiazábal con membrillo
Lascas de queso de oveja ahumado, con Denominación de Origen vasca y navarra, servidas con dulce de membrillo casero: un maridaje sencillo y muy tradicional.
Kokotxas al pil-pil
Kokotxas de merluza cocinadas muy despacio en aceite de oliva y ajo, ligando la salsa solo con el movimiento de la cazuela: una de las piezas más delicadas de la cocina vasca.

Txuleta a la parrilla
Chuletón de vaca vieja asado sobre brasas muy fuertes, dorado por fuera y jugoso por dentro, sazonado solo con sal gorda: el rey indiscutible de las parrillas vascas.
Tacos al pastor
Cerdo marinado en chiles secos, achiote y piña, dorado hasta quedar crujiente por los bordes y servido en tortillas de maíz con cebolla, cilantro y piña: el taco más icónico de la Ciudad de México.
Chilaquiles verdes
Totopos de maíz bañados en salsa verde de tomatillo y chile, terminados con crema, queso fresco y cebolla: el desayuno mexicano por excelencia para aprovechar las tortillas del día anterior.
Enchiladas verdes
Tortillas de maíz rellenas de pollo desmenuzado, bañadas en salsa verde de tomatillo y cubiertas de crema, queso y cebolla: un clásico de la cocina casera mexicana listo en menos de una hora.
Esquites
Granos de maíz cocidos en su propio caldo con epazote, servidos en vaso con mayonesa, chile en polvo, limón y queso: la versión de vaso del elote callejero mexicano.
Tinga de pollo
Pollo desmenuzado guisado con tomate, cebolla y chile chipotle hasta quedar jugoso y ligeramente ahumado: el relleno más versátil de la cocina mexicana, perfecto para tostadas, tacos o tortas.
Pico de gallo
Salsa fresca de tomate, cebolla, chile y cilantro picados en dados, aliñada solo con lima y sal: la salsa cruda mexicana más sencilla y usada, lista en 10 minutos sin fuego.
Chiles rellenos
Chiles poblanos asados y pelados, rellenos de queso, capeados en huevo y fritos hasta dorarse, servidos con salsa de tomate: uno de los platos con más trabajo y más queridos de la cocina mexicana.